Antienvejecimiento

El antiaging, o medicina anti-envejecimiento, es una nueva medicina encaminada a retrasar nuestro proceso de envejecimiento así como reducir el riesgo de padecer enfermedades degenerativas relacionadas con la edad. La idea del antiaging, por tanto, es la de mantener la salud y las facultades físicas y psíquicas optimas el mayor tiempo posible.

Sabemos que una parte de nuestro reloj biológico viene determinado por nuestros genes, pero lo que tiene en cuenta la medicina antiaging es otra vertiente que tiene que ver con nuestro estilo de vida, es decir, nuestro entorno. Uno de los factores que contribuyen en la forma en que envejecemos consiste en la cantidad y tipo de daño que nuestras células han soportado debido a la producción de radicales libres en nuestro cuerpo a lo largo de toda la vida, derivado de una oxidación tanto a nivel celular como a nivel molecular, en proteínas, lípidos y ADN. Por otro lado, los hábitos de vida que elegimos y mantenemos son capaces de acelerar o demorar el proceso de envejecimiento.

La medicina antiaging pretende contrarrestar, con una detección precoz, el envejecimiento, para poder prevenir y corregir enfermedades. La medicina antienvejecimiento consigue frenar este deterioro vital con tratamientos que disminuyen la producción de radicales libres y su neutralización mediante tratamientos dietéticos y/o farmacológicos (los denominados antioxidantes) prevendrán y paliarán este deterioro vital.

El programa de diagnóstico antiaging se inicia con una visita médica en la que se valora el estado actual del paciente. Se realizará una analítica exhaustiva, que mida el estrés oxidativo, marcadores de proteínas, niveles hormonales, bioquímicos y metabólicos, así como un estudio cardiovascular. Una vez finalizado el examen médico, el especialista observa el daño biológico y fisiológico que han sufrido las células del paciente, trazando un perfil de estrés oxidativo (daño producido por los radicales libres). Analiza, minuciosamente, todos los datos hasta obtener un retrato químico, molecular, psicológico y funcional lo más exacto posible, determinando la predisposición de cada individuo a padecer ciertas enfermedades. El estudio de los hábitos de vida, actividad física, alimentación así como los niveles de estrés, concluirán la valoración global del paciente. Y, por fin, con todos estos resultados se determinará el tratamiento antiaging que, por supuesto, siempre es personalizado. Se valorará la dieta, el ejercicio físico, el control de estrés así como la posibilidad de la necesidad de agregar los más eficaces suplementos de vitaminas, minerales, antioxidantes, aminoácidos, enzimas y oligoelementos y, en algunos casos, hormonas.

Consta de: 

· Valoración del estrés oxidativo de los tejidos
· Valoración de hábitos de vida y estrés emocional
· Alimentación antienvejecimiento

Qué conseguimos: 

· Frenar el deterioro vital del organismo
· Mayor sensación de bienestar
· Mayor energía
· Mejor memoria y concentración
· Mejoría en ansiedad y depresión.